Hoy ha sido un día de records.

Primero he alcanzado mi temperatura mínima en moto de camino al trabajo esta mañana:  -6ºC de forma puntual, y entre -3 y -5ºC el resto del camino en un recorrido de 30 Km. ¡Me encanta! (bien abrigado, claro…)

Por otro lado, al llegar a casa he logrado un consumo medio de 5,6 litros a los 100 Km en mi GS 1200 R del 2010 que me ha permitido hacer  295 Km esta semana con un solo depósito. El ordenador de abordo dice que todavía puedo hacer otros 13, ¡pero cualquiera se fía! Mañana, ¡derechico p’a la gasolinera!

Record consumo / distancia con un depósito

Record consumo / distancia con un depósito

Desde que tengo la GS, hace poco más de un año, nunca había tirado de “verdad” de los frenos. Había hecho pruebas de frenadas de emergencia aquí y allá… pero nunca había hecho una ruta a ritmo de deportiva. Una bonita tarde soleada de estas navidades lo hice. Elegí una ruta de unos 50 km por carreteras comarcales y decidí hacerla a fondo. Como si llevara  una deportiva. Exprimiendo la GS a ver todo lo que daba de sí.

Siempre había tenido la sensación de que los frenos de la GS eran contundentes pero, después de un uso continuado, la mano te puede fallar. Hace falta mucha fuerza en la maneta para hacer frenadas realmente intensas y conforme van pasando las curvas resulta más difícil dentener los 240 kilos de la moto en orden de marcha más mis 100.

Y pasó lo que tenía que pasar. Un imprevisto. A la salida de una curva rápida (unos 140 km/h) me encontré con un bonito de rebaño de ovejas cruzando tranquilamente la carretera de lado a lado. Sólo había dos opciones: o frenar o merendar oveja. Así que, en parte porque lo necesitaba, y en parte para poner a prueba la moto, tiré de frenos todo lo que pude. Estaba claro que no me apetecía para nada impactar con el rebaño pero, al mismo tiempo, quise comprobar cuánta distancia de seguridad me dejaría la moto. Medio metro. Esa fue la respuesta. No me comí una oveja por un escaso medio metro. Fue una de esas en las que respiras y murmuras dentro del casco “Fiu…. de la que me he librado”

Moraleja: La GS frena muy bien, pero no se le pueden pedir peras al olmo. Decelera muy dignamente y se pueden hacer importantes frenadas de emergencia, pero el uso continuado de los frenos es muy cansado y en caso de apuros te puedes quedar al límite, como me sucedió a mí, o bastante fuera de él.

Además, abusar de los frenos en una moto con tantos kilos generará, sin la más mímina duda,  una alta temperatura en los discos y pastillas que acabará alabeando los primeros y cristalizando los segundos. Hasta cierto punto hice mi prueba tranquilo porque la tarde era fresquita, con unos 8 grados de temperatura ambiente. Pero a buen seguro que un uso intenso de los frenos de la GS con temperaturas superiores a los 20 grados le acabarán pasando factura a los discos.

Ahora ya sé hasta dónde llega mi GS frenando. Pues sinceramente, no me apetece volver por esos límites. Mejor me quedo bien lejos, como hasta ahora… :-)

Por increíble que parezca he perdido una maleta. La izquierda (la del escape) El sistema de cierre es realmente seguro (luego haré fotos) y la perdí tras hacer 30 km, lo que entiendo menos todavía. Si el cierre estaba mal debería haberse caído en los primeros km y no tras mi primera parada. A los 30 Km tenía la maleta seguro (la vi  por el espejo maniobrando hacia atrás) pero al llegar a casa ya no estaba. La “broma” ha tenido un coste de 400 euros (maleta más cerradura)

A los 19.000 km aproximadamente, poco antes de la revisión de los 20.000 km, se me fundió la lámpara de luz de cruce. La sustituí por otra H7 original de BMW. Por cierto, ¡cuidado al cambiar la lámpara! Recuerda no tocar nunca el cristal con los dedos (yo me puse guantes de látex “por si acaso”) El sistema de enganche es un tanto extraño y da la sensación de ser delicado y de poder romperse con facilidad. Yo, por si caso, lo hice con mucho “mimo”. El espacio para maniobrar no sobra, especialmente para alguien con manos grandes como yo, pero te las puedes apañar bastante bien.

Aunque faltaba poco para la revisión de los 20.000 Km a los 17.500 decidí no esperar y rellenar con unos 400 ml de aceite (ver foto)

Nivel de aceite a los 17.500 Km

A los 16.000 Km, y tras 10.000 Km de uso llegó, de nuevo, la hora de cambiar neumático. De nuevo, me ha vuelto a sorprender la escasa duración del Metzeler Tourance trasero, especialmente teniendo en cuenta que es bastante más duro que el EXP. En esta ocasión no hay foto porque me da vergüenza. Hice un viaje de Murcia a Tarragona por una ruta PLAGADA de curvas cruzando el Sistema Ibérico y conté con que, al hacer mucha curva y poca recta (ya conocía gran parte de la ruta) el neumático trasero aguantaría justito ya que, al igual que sucedió con el EXP, todavía quedaba MUCHA goma por los lados. Pero calculé mal… y a falta de 100 Km para casa ya no quedaba absolutamente nada de dibujo y casi, casi llegué en las lonas (hice ese último tramo a 80 km/h) Es decir, que si le hice 10.000 Km, en realidad, debería haberlo cambiado con unos 9.000 Km. Sigo pensando que los neumáticos traseros se gastan demasiado pronto en la GS. Pero en fin… es lo que hay. Mañana con luz haré fotos de los que llevo ahora montados (otros Tourance) Parece que éstos durarán más o menos lo mismo, porque llevo más de 23.000 Km (unos 7.000 Km de vida) y ya parece que debo ir atento al desgaste.

El 26 de marzo del 2011, y tras 15.000 km, le llegó la jubilación al Metzeler Tourance EXP original. Pincha en al foto para ampliarla y comprobar cómo ha llegado a una edad de jubilación bastante avanzada (15.000 Km es todo un record de longevidad de neumático para mí) y además su comportamiento ha sido EXCEPCIONAL desde el Km 0 hasta su último Km en todo tipo de asfalto y condiciones climatológicas; incluso con lluvia. Como se puede observar en la foto lo he usado, literalmente, de lado a lado y jamás ha hecho ningún extraño, ni siquiera en apuradas extremas. Se puede ver que hasta se ha borrado parcialmente el “elafantito”, con lo que se demuestra que ese tipo de inclinadas han sido más o menos habituales.

Repito. Es un neumático EXCEPCIONAL y de momento no me planteo, ni de lejos, cambiar de marca ni modelo.

Metzeler Tourance Exp Delantero con 150000km

Después de fundir el Metzeler Tourance EXP original en poco más de 5.000 Km decidí montar un Metzeler Tourance “estándar” en su lugar con la esperanza de que tenga una mayor vida útil. De todos es conocido que a mayor duración menor agarre, pero puesto que los EXP superaron, con mucho, mis espectativas en cuanto agarre, esperaba que los Tourance no fueran demasiado duros. Y así ha sido. El comportamiento de los Tourance “normales”, en cuanto agarre, es muy similar al que había esperado encontrar en los EXP originales.

Uno de mis mayores temores era mezclar el actual EXP delantero con el Tourance normal trasero ya que es la primera vez en mi vida que mezclaba tipos distintos de neumáticos. Pero después de unos 1.000 Km estoy muy satisfecho y, si la duración del Tourance normal es bastante superior a la del EXP estoy prácticamente convencido de que usaré esta combinación durante mucho tiempo.

La mayor separación entre los tacos se nota, y con el Tourance es bastante más fácil hacer derrapar la rueda trasera (me he acostumbrado a quitar el control de tracción y ahora casi nunca lo llevo conectado) El agarre sigue siendo bastante bueno y, como se puede apreciar en las fotos del final, ya me estoy acercando a los bordes. Hasta el momento lo único “raro” que he encontrado en cuanto a su comportamiento es lo que a todos nos pasa al principio después de aplanar un neumático por el centro y montar uno nuevo: que ahora el Tourance parece que “cae” muy pronto en curva. Pero es algo a lo que te acostumbras enseguida. También he notado que el neumático delantero es ahora más “impreciso”, que tiene menos apoyo en curva. Pero creo que eso es más debido al desgaste del neumático delantero que a la combinación. En cualquier caso, no he notado nada realmente extraño o preocupante y, como digo, estoy muy satisfecho.

Ayer, por cierto, hice mi estreno en tierra por una pista forestal. ¡Y con paquete además! Le tenía mucho respeto a meterme por un camino de tierra (era mi “bautizo”) y más todavía yendo con paquete y con el EXP delantero. Pero nada de lo que preocuparse. Quitando un par de tramos muy cortos con mucha gravilla suelta, todo lo demás fue coser y cantar, tanto en las subidas como en las bajadas. Todo bajo control. Eso sí… yendo a unos más que “razonables” 30-40 Km/h.

Sólo me falta probarlos en agua pero, de momento, parece que he encontrado un buen compañero de km en la rueda de atrás :-)

Marcas de inclinadas en un Metzler Tourance trasero tras 500 Km

Marcas de inclinadas en un Metzeler Tourance EXP delantero tras 7.000 Km

La GS rodó sin problemas con maletas y pasajera por las pistas de tierra de la Sierra de la Pila (Murcia) con el Tourance EXP delantero y el Tourance trasero

Aunque personalmente hubiera preferido cambiar el neumático mucho antes, por circunstancias que no son las habituales he tenido que apurar el Metzeler Tourance EXP que montaba de serie hasta los 6.000 Km. Aún en el avanzado estado de desgaste que se aprecia en las imágenes el agarre seguía siendo excelente ¡incluso en lluvia! Realmente he alucinado con el agarre de este neumático y, si no fuera por su corta duración y desgaste irregular, a buen seguro que repetiría sin dudarlo.

Metzeler Tourance EXP trasero tras 6.000 Km

Detalle de desgaste del Metzeler Tourance EXP tras 6000 Km

Tras 6.000 Km el consumo de aceite ha sido, aproximadamente, de unos 400 ml, teniendo en cuenta de que tras rellenar con 350 ml el nivel quedó algo más bajo que tras la primera revisión de los 1.000 km. Es decir, que ha gastado unos 400 ml en 5.000 Km. En mi opinión un consumo más que aceptable sobretodo teniendo en cuenta que el consumo debería ir bajando conforme pasen los kilómetros. Ahora que estasmos en abril (casi) y que empiezan días de calor, veremos cómo evoluciona el consumo.

Relleno de aceite tras 6.000 Km